Colombia vivió ayer una jornada crucial en su historia democrática. En unos comicios presidenciales marcados por una movilización civil sin precedentes, la ciudadanía acudió en masa a las urnas para definir el rumbo del país de cara al período constitucional 2026-2030, abriendo un nuevo capítulo político tras el mandato del actual presidente Gustavo Petro.
La Registraduría Nacional del Estado Civil ratificó al cierre de la jornada que los candidatos Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda Castro disputarán la presidencia en una segunda vuelta. La decisión final se trasladó al próximo domingo 21 de junio, luego de confirmarse que ninguno de los dos aspirantes con mayor respaldo popular logró superar la barrera del 50% de los votos válidos necesarios para ganar en primera instancia.
El nivel de influencia a los centros de votación fue, sin lugar a dudas, el dato más destacado y celebrado de la convocatoria. Por primera vez en la historia de la nación, más de 23 millones de colombianos ejercieron su derecho al sufragio dentro y fuera del territorio, una cifra que encarna el despertar del interés ciudadano ante un escenario político que se vislumbraba crucial para el futuro del país.
Este volumen de votantes representó una tasa de participación del 57,20% sobre el total del censo electoral oficial. Con estos registros consolidados por la autoridad electoral, Colombia alcanzó formalmente la mayor participación en elecciones presidenciales de toda su historia, quebrando la tendencia abstencionista que tradicionalmente había caracterizado a las citas en las urnas del país.
Los colombianos residentes en el extranjero contaron con una semana completa para sufragar en la antesala del domingo; un padrón de más de 1,4 millones de ciudadanos habilitados que pudieron emitir sus votos gracias a la instalación de 3700 mesas distribuidas en 116 consulados de todo el mundo.
Elecciones en Colombia: habrá segunda vuelta entre Iván Cepeda y Abelardo de la EspriellaAunque los sondeos previos de intención de voto y los debates de campaña habían alimentado la expectativa de una victoria en primera vuelta por parte de los sectores con mayor fuerza, el veredicto definitivo de las urnas dibujó un panorama fragmentado. La polarización y el equilibrio de fuerzas obligaron de forma unánime a llevar la disputa por la Casa de Nariño a una nueva e intensa cita electoral en tres semanas.
Con el escrutinio oficialmente avanzado al 99,3% de las mesas informadas, Abelardo de la Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria, se consolidó en el primer lugar de la contienda al obtener el 43,73% de los apoyos. Pisándole los talones se ubicó el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda Castro, quien cosechó un sólido 40,91% de los sufragios válidos emitidos por la población. La diferencia porcentual entre ambos líderes marcó una de las jornadas electorales más reñidas, cerradas y disputadas de las últimas décadas en el país.
Tras confirmarse su paso al balotaje, De la Espriella celebró el triunfo parcial a través de sus redes sociales con un fuerte mensaje político: “¡Vamos a derrotar la tiranía y el absolutismo! Pasamos a segunda vuelta gracias a los más de 10 millones de colombianos que respondieron al rugido. En 21 días haremos historia. Hoy más que nunca estoy Firme por la Patria”.
Avance de la derecha
El auge del candidato de derecha en el panorama nacional estuvo impulsado por un discurso de “mano dura” y un marcado rechazo hacia las denominadas “castas políticas”. Su estilo confrontativo e irreverente trazó paralelismos inmediatos entre los analistas internacionales con los liderazgos de Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador y Donald Trump en Estados Unidos.
El salto definitivo del abogado hacia la arena electoral se gestó en el extranjero, luego de haberse radicado en Florencia (Italia) durante el año 2024 con el objetivo de alejarse temporalmente del ejercicio del derecho. Fue en suelo europeo donde maduró la idea de competir por la jefatura del Estado y, pese a haber negado reiteradamente en el pasado su ingreso a la política, regresó a Colombia para lanzar su candidatura.
Colombia vota a su próximo presidente entre continuidad y cambio de rumbo políticoPara equilibrar su propuesta de cara al electorado y el aparato productivo, De la Espriella conformó su fórmula vicepresidencial junto a José Manuel Restrepo Abondano. Restrepo, un respetado economista de la Universidad del Rosario con maestría en The London School of Economics y doctorado en la Universidad de Bath, aporta experiencia técnica tras haber sido ministro de Hacienda y de Comercio en la gestión de Iván Duque.
El informe final de la Registraduría dejó en evidencia el derrumbe de las terceras vías y de los partidos tradicionales. La fórmula compuesta por Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo apenas alcanzó el 6,92% de los sufragios, mientras que la coalición de Sergio Fajardo y Edna Bonilla quedó rezagada en un lejano cuarto lugar con el 4,26% de la votación total.
Petro salió al cruce
El presidente Gustavo Petro aseguró que no reconoce los resultados del conteo previo electoral y afirmó que los únicos resultados con validez serán los que surjan del escrutinio oficial realizado por las comisiones escrutadoras.
A través de un mensaje publicado en X, el actual mandatario sostuvo que hubo modificaciones al software de conteo durante la última semana y denunció presuntas inconsistencias entre el censo electoral oficial y la información utilizada en el conteo previo. Petro afirmó que “los resultados vinculantes que el presidente atenderá y aceptará son los de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República”, por lo que pidió esperar el avance del escrutinio oficial.